GRUPO

Dr. Homero Loza Peñafiel
Fellow en Medicina Materno-Fetal
El
bagaje hereditario de los padres, desde la altura
al color de los cabellos, desde el color de los
ojos al tipo de piel, puede influir en el aspecto
y en la salud del niño.
¿A
quién se parecerá?
¿Tendrá los ojos del padre y las
facciones de la madre?
¿Sentirá propensión por las
matemáticas, como su abuelo?
¿Deberá usar lentes, ya que sus
padres los usan?
Estas son algunas de las tantas preguntas que
se hace una pareja desde que su hijo está
en el vientre de la madre. Durante los meses de
embarazo, constituye un juego fascinate preguntarse
de quién heredera el pequeño sus
diversas características.
Depende
de los cromosomas
- Los cromosomas X o Y son estructuras constiuidas
por ADN que determinan el sexo del niño.
La mujer es portadora de dos cromosomas X, en
tanto que los varones tienen un cromosoma X y
uno Y.
- La mayor parte de las informaciones genéticas,
entre las cuales se encuentra, por ejemplo, el
desarrollo de la inteligencia, se encuentran contenidas
en el cromosoma X. Si no fuera así, al
poseer sólo dos cromosomas X, a las mujeres
les faltarían algunas características
genéticas que, sin embargo, tienen.
¿De
donde viene la inteligencia?
Según un mito muy extendido, que encuentra
sobre todo confirmación en los datos concernientes
al desarrollo intelectual, influenciado por un
gen presente en el cromosoma X, los hijos varones
salen a la madre.
- En los niños varones, el X es, forzosamente,
de procedencia materna, por lo que podría
sostenerse que para tener un niño muy inteligente
basta con que también lo sea su madre.
- La inteligencia de las niñas, en cambio,
también se halla infuida por los genes
paternos, pues poseen tanto el cromosoma X materno
como el paterno. Pero el X del padre procede de
su madre, por lo que una abuela paterna muy inteligente
tendra nietas con iguales dotes. Por lo tanto,
deberá prestarse mucha atención
a las abuelas, aunque sólo hasta cierto
punto, porque no se ha de olvidar que el talento
intelectual también estará influido
por el ambiente exterior. Un niño bien
dotado podría no desarrollar todo su potencial
por la falta de estímulos necesarios.
Ojos
verdes, piel morena....
De acuerdo con las leyes de Mendel, científico
austriaco a quien se debe la teoría relativa
a la existencia de caracteres dominantes y recesivos,
se consideraba que:
- Era mucho más probable la transmisión
de los ojos oscuros que la de los ojos claros:
se creía que el color del iris dependía
solamente de un único gen portador del
color castaño o negro dominaba sobre el
azul o verde. Pero, desde hace algunos años,
se piensa que el color de los ojos depende de
varios genes, y que el mecanismo de transmisión
es mucho más complejo respecto al de los
caracteres dominantes y recesivos.
- También el color de la piel está
influido por varios genes que, al combinarse entre
sí, pueden determinar diversos matices,
que van del color blanco de la leche al negro
intenso. El hijo de un hombre negro y una mujer
blanca puede ser mulato, es decir, tendrá
la piel café con leche. Al contrario de
cuanto se creía hace algunos años,
el color de los mulatos depende de la actuación
autónoma tanto de los genes paternos como
de los maternos, que influyen en igual medida
en la pigmentación de la piel, dando lugar
a un color intermedio. En los hijos de mulatos
podría reaparecer la division inicial,
lo que significa que pueden tener la piel completamente
negra o blanca.
Cabello
oscuros, dominantes
- Los cabellos castaños o negros dominan
sobre los rubios, y los cabellos rizados se heredan
con mayor facilidad que los lisos. Esto significa
que un hombre de cabellos lisos y una mujer rizada
heterocigota, es decir, que cuenta tanto con el
gen dominante de los cabellos rizados como con
el recesivo de los lisos, tienen las mismas probabilidades
de tener un niño de cabellos lisos o rizados.
Pero es casi seguro que un padre de cabellos lisos
y una madre rizada homocigota, es decir, portadora
solamente del gen de los cabellos rizados, tendrán
únicamente niños de cabellos rizados.
Igual evaluación de probabilidades sirve
también para el color del pelo, porque
el oscuro es dominante y el rubio recesivo.
La
nariz aguileña, la más difundida
- Las narices grandes tienen muchas mas probabilidades
de ser transmitidas que las pequeñas. Se
trata de un dato obtenido a través de las
estadísticas, pero aún no comprobado,
que algunos investigadores relacionan con las
leyes de la selección de la especie, que
favorecen la transmisión de los caracteres
físicos considerados como señal
de una fuerte personalidad. En efecto, parece
ser que la nariz aguileña suscita respeto
y obediencia. Pero hay que tener mucho cuidado,
pues siempre pueden estar al acecho los imprevistos.
La
buena visión se hereda
Los trastornos más comunes de la visión
son la miopia, la hipermetropía, el astigmatismo
y el estrabismo. Los tres primeros, conocidos
como defectos de la refracción, no permiten
enfocar las imágenes de una manera correcta,
mientras que el estrabismo da lugar a una visión
desdoblada.
Estas cuatro anomalías están influidas
factores familiares, por lo que es más
probable, que las sufran los hijos o nietos de
quienes las padezcan. Por ello, los especialistas
recomiendan someter periódicamente al niño
a un control ocular (también lo puede hacer
el pediatra), sobre todo cuando hay antecedentes
cercanos.
UN
EJERCICIO MUY SENCILLO
El árbol genealógico:
1. Para saber a que enfermedades poligénicas
puede estar predispuesto el niño, es posible
construir un “árbol genealógico”
de la salud.
2. Escribamos el nombre del niño en la
parte inferior de una hoja. Después, ascendiendo
a lo largo de la misma apuntemos los nombres de
los progenitores, y a continuación, los
de sus padres, abuelos, hermanos primos. Junto
al nombre, anotemos las enfermedades importantes
que haya podido tener cada una de las personas
apuntadas.
3. Utilizando el gráfico, podremos comprobar
si una determinada enfermedad se repite en la
familia. Si por ejemplo, distintos miembros de
la misma han tenido un peso excesivo, será
conveniente que a partir del destete, se preste
la debida atención a las calorías
contenidas en la alimentación del niño.
4. He aquí la lista de los principales
problemas de salud influidos por la transmisión
de genes alterados: arterioesclerosis, infarto,
asma, hipertensión, obesidad, hipercolesterolemia.
AVERIGUA
QUE ALTURA TENDRA
Se considera que el gen determinante de la altura
está contenido en el cormosoma X. Basándose
en esto, algunas teorías científicas
sostienen que los niños tienen muchísimas
posibilidades de heredar la altura materna, mientras
las niñas, por heredar también la
X del padre, pueden heredar la altura del uno
o del otro. La fórmula que ofrecemos a
continuación, puede ser de utilidad:
Si se trata de una niña, deberá
tomarse en consideracion la estatura del padre
expresada en centímetros y restar 13, ese
número se suma a la estatura de la madre
en cm y dividir por dos. El resultado corresponde
a la altura media de la niña cuando sea
mayor, con una variación de 8cm por encima
o por debajo. EJEMPLO: 180cm (padre) – 13
= 167 + 170cm (madre) = 337 : 2 = 168.5cm (promedio
hija).
Si se trata de un niño, hay que añadir
13 a la altura de la madre (en cm). Después
debe sumarse la altura del padre (en cm) y dividirlo
por dos. El resultado es el promedio de altura
qu el niño alcanzará de mayor, con
la misma variabilidad de 8cm. EJEMPLO: 170 cm
(madre) + 13 = 183 + 180cm (padre) = 363 : 2 =
181.5cm (promedio hijo).
EN
RESUMEN
Genes y enfermedades
También la salud está influida por
cuestiones hereditarias. Veamos a través
de que mecanismos:
- Las enfermedades monogénicas, como, ciertos
tipos de anemia y la fibrosis quística,
están causadas por la alteración
de un único gen que, en caso de ser transmitido,
da lugar a la enfermedad.
- Las enfermedades poligénicas, como, la
obesidad y la hipertensión, están
influidas por muchos genes alterados, y aparecen
cuando el error genético inicial se asocia
un estilo de vida incorrecto. Esto significa que,
si se toman las debidas precauciones, eliminando
todos los factores externos que favorecen a una
enfermedad genéticamente expuesto, puede
reducirse sensiblemente el riesgo de padecerla.
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